Al final, para aquellos a los que consideraba importantes, yo no lo soy tanto. Que desperdicio de tiempo y esfuerzo!
Justo en este momento de tanta felicidad, se me hace triste mirar atrás y sentir que me equivoque tanto… Me dirán que no mire, ya sé. Será que en el fondo, soy una romántica y quise creer que iba a estar conmigo toda la vida. Me duele haberme equivocado y, en mi soberbia, no puedo creer que haya estado tan distraída para ignorar tantas cosas.
Hasta pareciera que estoy hablando de un amor, pero no, era una de las hermanas que elegí y me equivoque.
Ojalá la vida sea bondadosa y no le haga pasar esto a ella.
Menos mal que me caso con mi mejor amigo y que mis otros hermanos, reales y elegidos, van a estar con nosotros.