Días antes del día del amigo, me encuentro un mensaje que me dejaron más de dos años atrás, escondido en un lugar en que algún día iba a hurgar.
“Tuve la suerte de criarme
en medio de la Naturaleza. Aprendí el
sagrado arte del adorno personal
engalanándome le cabeza con mariposas,
utilizando las luciérnagas
como alhajas nocturnas
y las ranas verde esmeralda como pulseras.”
Que los años pasen pero que nunca pierdas las ganas de vivir la vida a pleno, el deseo por descubrir lo desconocido y el instinto secreto que te proteja de las amenazas. Que vos que supiste alejarte de la metrópolis para internarte en el aire que alimenta el alma, sepas sopesar cada instante como se lo merece.
Te quiero mucho, luciérnaga cósmica
que lindo regalito para el alma, amiga!
Yo tambien te quiero.