Aparentemente se alinearon los planetas en mi contra, hay una conspiración cósmica que me impide, entre otras cosas*, encontrar cualquier cosa que busque.
Hasta el momento perdí dos películas que ni siquiera vi, quedando obviamente la que no me interesa ver; una caja de alfileres de los caros completa que yo misma guardé y no recuerdo dónde; y un cairel que ni siquiera se me cayó a mí, pero sospecho que porque lo buscaba desapareció dentro de los 9m2 de mi habitación.
Podría elegir entre algunas hipótesis, a saber:
a) Conspiración entre luciérnagas cósmicas para hacerme perder la paciencia.
b) Existe un agujero a una dimensión desconocida en el metro que va desde mi cama a la pared donde está el escritorio.
c) Alguna de mis acciones ofendió o irritó al duende que se coló en mi valija cuando llegué de San Martin de los Andes (quizás el mismo que se bajaba el frasco de azúcar y acortaba el hilo con el que ataba las tijeras).
d) Todas las anteriores.
Saquen sus propias conclusiones.
* todo lo que diga podra ser usado en mi contra, a buen entendedor pocas palabras, el hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras, y demas de los demases, etc, etc, bla bla.
ahora esto que no es mucho.
Gilligan
ay mamor.. mestas pasando los vicios, ya incorporé los tutiplenes!
y hay más. Nani, Vero, Gabu: no somos únicas e irrepetibles como creiamos. Estas Yeguas del orto hasta tienen las bolas para salir en público. Clap, clap, clap , swifffff ( sombrero cayendo mientras el cuerpo se dobla a la oriental).
With this Grand Finale, the festival of links has reach to an end. We hope you dID enjoy the show and … see you next year with more!
El título no tiene nada que ver. Es sólo que fuimos al centro, y me porté como la perfecta turista que soy los primeros meses en buenos aires: a mí me da por sacarme fotos, a Maguila por comprarse libros. A él le da verguenza ajena que me saque fotos, yo estaba a punto de colapsar por la cantidad de cajas y cosas y libros con las que vivía diariamente.
Todo muy lindo hasta el viernes pasado, que le había prohibido comprar un solo libro más hasta que no fuésemos a buscar la biblioteca.
Pasamos por Parque Rivadavia y toda mi fachada de firmeza se deshizo…

es culpa de Saramago, no soy yo!
pd: la biblioteca quedo buenísima, ahora hay que acomodar los libros.